Manteca de cacao refinada
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Qué es la manteca de cacao refinada

La manteca de cacao es la grasa que se extrae por presión de la semilla del Theobroma cacao. En su estado natural conserva un tono amarillento y un aroma intenso a chocolate. La versión refinada —o desodorizada— pasa por un proceso físico de filtrado y desodorización que retira ese color y ese olor sin alterar la composición grasa: sigue siendo manteca de cacao 100 %.

El resultado es una materia prima de color blanco marfil y prácticamente inodora. Esa neutralidad es justamente su ventaja: al formular, la fragancia que tú añadas se percibe limpia, sin la nota de cacao de fondo. Por eso se elige cuando el aroma del producto terminado importa, o cuando se busca un color final claro.

A temperatura ambiente es sólida y quebradiza, y funde con facilidad al baño maría.

Para qué se usa

  • Bálsamos labiales y sticks: aporta la dureza que mantiene la barra firme y el deslizamiento sobre el labio.
  • Cremas y mantecas corporales: da cuerpo a la fase grasa y una textura que funde al contacto con la piel.
  • Jabón artesanal: aumenta la dureza de la pastilla y la estabilidad de la espuma.
  • Velas de masaje: combinada con cera y aceites, se funde a temperatura de piel.
  • Cosmética sólida: champús y desodorantes en barra, donde el aroma a chocolate sería un estorbo.

Cómo se usa

  1. Pesa la cantidad que necesites según la dosis de tu fórmula.
  2. Fúndela al baño maría a fuego suave, sin superar los 60 °C.
  3. Retira del calor e incorpora el resto de la fase grasa (aceites vegetales, ceras).
  4. Deja templar y añade la esencia o el aceite esencial por debajo de 40 °C.
  5. Vierte en el molde o envase y deja solidificar sin moverlo.

Dosis orientativa

Entre un 3 % y un 10 % en cremas y bálsamos labiales, y hasta un 15 % en jabón. Pasarse endurece de más el producto terminado y puede dejar sensación cerosa.

Conservación

Guárdala en un recipiente hermético, al abrigo de la luz y por debajo de 25 °C. Es una grasa muy estable: bien conservada aguanta alrededor de dos años. Si al fundirla y enfriarla rápido aparecen vetas blanquecinas, es bloom graso, un cambio de cristalización que no afecta a su uso.

Por qué comprarla en Gran Velada

  • Fácil de pesar y de fundir para incorporarla a tu formulación.
  • Tres formatos, del bote de prueba al de taller.
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Preguntas frecuentes

¿Qué diferencia hay entre la manteca de cacao refinada y la natural?

La composición grasa es la misma. La natural conserva el color amarillento y el aroma a chocolate; la refinada los ha perdido en el desodorizado. Elige la natural si quieres que el cacao se huela, y la refinada si quieres una base neutra donde mande tu fragancia.

¿De qué está hecha la manteca de cacao?

De la grasa de la semilla del cacao, Theobroma cacao, extraída por presión. No lleva más ingredientes: es una materia prima de un solo componente.

¿Para qué sirve en cosmética?

Es un ingrediente que aporta consistencia y untuosidad. Los cosméticos que la incorporan —bálsamos, mantecas, jabones— resultan más firmes y dejan una película que ayuda a que la piel retenga su hidratación.

¿Se puede comer?

Esta manteca se comercializa como materia prima para cosmética, no como producto alimentario. Para uso en alimentación hay que emplear manteca con grado alimentario declarado.

¿Cómo se funde sin estropearla?

Al baño maría y a fuego suave, sin superar los 60 °C. Un calentamiento brusco altera su cristalización y puede dejar un acabado arenoso al enfriar. Retírala del calor en cuanto esté líquida.

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