Leches aguas e hidrolatos para jabón casero

Los jabones caseros se elaboran mezclando aceites y mantecas con agua y sosa en la proporción idónea. Parte del agua que utilizamos para elaborar la receta pueden ser aguas florales, hidrolatos e incluso leche en polvo diluida. De esta forma conseguiremos unos jabones naturales, con una pizca de perfume y con múltiples beneficios para la piel. En esta sección encontrarás una amplia selección de leches, aguas e hidrolatos para jabón casero.

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-5% Agua purificada

Agua purificada

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-5% Agua de azahar

Agua de azahar

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Agua desmineralizada

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Agua de hamamelis

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Agua de rosas

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-5% Hidrolato de mejorana

Hidrolato de mejorana

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Hidrolato de cistus jara

3,14 €/ 100 ml 3,31 €
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Hidrolato de cipres

3,14 €/ 100 ml 3,31 €
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-5% Hidrolato de lavanda

Hidrolato de lavanda

3,14 €/ 100 ml 3,31 €
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-5% Hidrolato de salvia

Hidrolato de salvia

3,14 €/ 100 ml 3,31 €
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-5% Hidrolato de rosas

Hidrolato de rosas

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-20% Hidrolato de tomillo

Hidrolato de tomillo

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-5% Leche de avena

Leche de avena

3,38 €/ 100 ml 3,55 €
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-5% Leche de cabra en polvo

Leche de cabra en polvo

3,06 €/ 100 gr 3,22 €
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Leche de burra en polvo

7,85 €/ 10 gr 8,26 €
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-5% Agua de lavanda

Agua de lavanda

1,96 €/ 100 ml 2,07 €
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Agua de manzanilla

1,96 €/ 100 ml 2,07 €
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Agua de mar

1,99 €/ 250 ml 2,09 €
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-5% Hidrolato de manzanilla

Hidrolato de manzanilla

3,14 €/ 100 ml 3,31 €
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-5% Hidrolato de espliego

Hidrolato de espliego

3,14 €/ 100 ml 3,31 €
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Hidrolato de hamamelis

2,36 €/ 50 ml 2,48 €
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Aguas florales

Los jabones caseros se elaboran mezclando aceites y mantecas con agua y sosa en la proporción idónea. Parte del agua que utilizamos para elaborar la receta pueden ser aguas florales, hidrolatos e incluso leche en polvo diluida. De esta forma conseguiremos unos jabones naturales, con una pizca de perfume y con múltiples beneficios para la piel. En esta sección encontrarás una amplia selección de leches, aguas e hidrolatos para jabón casero.

Las aguas florales e hidrolatos se obtienen al destilar las plantas y se utilizan no sólo para perfumar el jabón, sino también para aportarle propiedades. Se trata por tanto de aguas aromáticas que además aportan beneficios a la hora de cuidar y limpiar nuestra piel. Aquí podrás comprar agua de rosas, de azahar, de hamamelis, de melisa o de neroli; o hidrolato de mejorana, ciprés, lavanda, romero o tomillo.

¿Cómo se añaden estas aguas o hidrolatos a la receta del jabón? Se incorporan a la traza, es decir, una vez que los aceites y la sosa y el agua ya están mezclados. ¿Por qué así? Porque la temperatura ha descendido, y es que el calor que genera la sosa cáustica en contacto con el agua acabaría con sus propiedades. A la hora de incorporar estos ingredientes líquidos es importante tener en cuenta que, para que la receta funcione, la cantidad que añadimos de agua floral o hidrolato se debe descontar del total de agua que necesita la fórmula. Solo así conseguiremos que el jabón saponifique.

En Gran Velada también ponemos a tu disposición varias leches, como avena, cabra, coco o burra que aportarán suavidad y cremosidad a los jabones. Por ejemplo, en nuestros blogs encontrarás una receta para hacer jabón de leche de burra, ingrediente que ya usaba Cleopatra en su rutina de belleza. La leche en polvo se puede incorporar directamente a la traza del jabón o disolverse en un poco de agua. Si la cantidad de agua utilizada es significativa, es necesario restarla de la suma total de la fase acuosa. Si la leche es líquida, se añade a la fase acuosa como si fuera agua destilada.



 

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