Leches aguas e hidrolatos para jabón casero

Los jabones caseros se elaboran mezclando aceites y mantecas con agua y sosa en la proporción idónea. Parte del agua que utilizamos para elaborar la receta pueden ser aguas florales, hidrolatos e incluso leche en polvo diluida. De esta forma conseguiremos unos jabones naturales, con una pizca de perfume y con múltiples beneficios para la piel. En esta sección encontrarás una amplia selección de leches, aguas e hidrolatos para jabón casero.

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-5% Agua purificada al por mayor

Agua purificada al por mayor

33,56 €/ 25000 ml 35,33 €
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-50% Agua de hamamelis por mayor

Agua de hamamelis por mayor

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-50% Agua de rosas por mayor

Agua de rosas por mayor

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Hidrolato de rosas por mayor

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Hidrolato de pepino

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Agua de tilo

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Agua de hibisco

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-5% Agua de pepino

Agua de pepino

1,48 €/ 100 ml 1,56 €
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Agua de calendula

1,48 €/ 100 ml 1,56 €
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-5% Hidrolato de Helicriso

Hidrolato de Helicriso

4,12 €/ 100 ml 4,34 €
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-5% Hidrolato de Melisa

Hidrolato de Melisa

4,12 €/ 100 ml 4,34 €
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-5% Hidrolato de eucalipto

Hidrolato de eucalipto

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-5% Agua de arroz

Agua de arroz

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1,48 €/ 100 ml 1,56 €
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-5% Agua de hisopo

Agua de hisopo

1,24 €/ 100 ml 1,30 €
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1,48 €/ 100 ml 1,56 €
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Agua de menta

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-5% Agua de helicriso

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1,48 €/ 100 ml 1,56 €
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Agua de melisa

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-5% Agua de tomillo

Agua de tomillo

1,77 €/ 100 ml 1,86 €
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Agua de salvia

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Aguas florales

Los jabones caseros se elaboran mezclando aceites y mantecas con agua y sosa en la proporción idónea. Parte del agua que utilizamos para elaborar la receta pueden ser aguas florales, hidrolatos e incluso leche en polvo diluida. De esta forma conseguiremos unos jabones naturales, con una pizca de perfume y con múltiples beneficios para la piel. En esta sección encontrarás una amplia selección de leches, aguas e hidrolatos para jabón casero.

Las aguas florales e hidrolatos se obtienen al destilar las plantas y se utilizan no sólo para perfumar el jabón, sino también para aportarle propiedades. Se trata por tanto de aguas aromáticas que además aportan beneficios a la hora de cuidar y limpiar nuestra piel. Aquí podrás comprar agua de rosas, de azahar, de hamamelis, de melisa o de neroli; o hidrolato de mejorana, ciprés, lavanda, romero o tomillo.

¿Cómo se añaden estas aguas o hidrolatos a la receta del jabón? Se incorporan a la traza, es decir, una vez que los aceites y la sosa y el agua ya están mezclados. ¿Por qué así? Porque la temperatura ha descendido, y es que el calor que genera la sosa cáustica en contacto con el agua acabaría con sus propiedades. A la hora de incorporar estos ingredientes líquidos es importante tener en cuenta que, para que la receta funcione, la cantidad que añadimos de agua floral o hidrolato se debe descontar del total de agua que necesita la fórmula. Solo así conseguiremos que el jabón saponifique.

En Gran Velada también ponemos a tu disposición varias leches, como avena, cabra, coco o burra que aportarán suavidad y cremosidad a los jabones. Por ejemplo, en nuestros blogs encontrarás una receta para hacer jabón de leche de burra, ingrediente que ya usaba Cleopatra en su rutina de belleza. La leche en polvo se puede incorporar directamente a la traza del jabón o disolverse en un poco de agua. Si la cantidad de agua utilizada es significativa, es necesario restarla de la suma total de la fase acuosa. Si la leche es líquida, se añade a la fase acuosa como si fuera agua destilada.