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Estearina de palma 100 % vegetal en escamas, a granel y con precio por kilo. Es el ácido esteárico de origen vegetal que se obtiene del aceite de palma, y llega en dos acabados a elegir: efecto mármol, para hacer velas con un veteado cristalizado muy decorativo, y efecto liso amarillento, pensado como aditivo endurecedor para dar cuerpo a la parafina y a las ceras. Funde entre 53 y 57 ºC, se mezcla sin grumos y, al ser vegetal, es perfecta para velas ecológicas. También se usa para endurecer jabones artesanales y en cosmética casera. Pincha en este enlace para comprar estearina de palma al por mayor en envase ahorro.
La estearina de palma que vendemos en Gran Velada es ácido esteárico de origen vegetal: una mezcla de ácidos grasos saturados de cadena C16 a C18 que se obtiene a partir del aceite de palma. Por eso verás que se la nombra de varias maneras —estearina, estearina para velas o ácido esteárico— y todas se refieren a lo mismo.
Llega en escamas, se funde con facilidad y se integra sin grumos en la parafina o en la cera. Se vende a granel, con precio por kilo, y puedes elegir entre dos acabados según lo que quieras conseguir en la pieza terminada.
No está clasificada como peligrosa según el Reglamento CLP y no lleva pictogramas de peligro en su etiqueta.
Los dos acabados parten del mismo ácido esteárico vegetal. La diferencia está en cómo cristaliza al enfriarse y, por tanto, en el papel que juega dentro de tu elaboración.
Es de color blanco y está pensada para hacer velas. Al solidificar dibuja un veteado cristalizado en la superficie, un acabado tipo mármol que se consigue sin añadir ningún aditivo decorativo. Puedes trabajarla como cera principal o mezclarla con parafina cuando quieras ese efecto a la vista.
Conserva un tono amarillento propio y da una superficie lisa y uniforme, sin veteado. Su papel natural es el de aditivo endurecedor: se añade a la parafina y a las ceras para que la vela quede más dura, se consuma más despacio y desmolde mejor. También es la opción cuando vas a colorear la pieza y no quieres que el cristalizado compita con el color.
Se funde a fuego suave o al baño maría hasta que quede completamente líquida. Después se añade el colorante y la esencia aromática, se remueve bien y se vierte en el molde o en el recipiente. Antes de que solidifique del todo, coloca la mecha con ayuda de una varilla guía. Si la usas como aditivo endurecedor, se funde junto con la parafina; ajusta la proporción hasta dar con la dureza y el acabado que buscas.
Al ser un producto vegetal, la vela se consume más despacio y tiene una combustión limpia.
El ácido esteárico se emplea desde siempre para endurecer jabones artesanales y dar cuerpo a cremas y bálsamos. A diferencia de lo que se lee a menudo, sí reacciona con los álcalis: su índice de saponificación es de 204-212 mg KOH/kg. Añádelo fundido a la fase grasa y calcula la sosa teniendo en cuenta ese valor.
Guárdala en su envase bien cerrado, entre 10 y 35 ºC, en un sitio seco y sin luz solar directa. Así conserva su color y su punto de fusión durante mucho tiempo.
Si necesitas cantidades muy elevadas, ponte en contacto con nosotros y te preparamos un presupuesto.
En la práctica, sí. Lo que aquí llamamos estearina de palma es ácido esteárico de origen vegetal: ácidos grasos saturados C16-18 obtenidos del aceite de palma. Verás los dos nombres usados indistintamente en el mundo de las velas y del jabón.
Endurece la vela, hace que se consuma más despacio y facilita el desmoldado. Además puede usarse como cera principal: con el acabado efecto mármol obtendrás ese veteado cristalizado tan característico en la superficie.
Sí. Se utiliza para endurecer jabones artesanales. Es un ácido graso libre, no una grasa neutra, y reacciona con la sosa: tiene un índice de saponificación de 204-212 mg KOH/kg, así que hay que contarlo en el cálculo de la lejía.
Elige el efecto mármol si quieres que se vea el veteado cristalizado en la vela. Elige el efecto liso amarillento si lo que buscas es endurecer la parafina o la cera y prefieres una superficie uniforme, sobre todo cuando vas a trabajar con color.
Entre 53 y 57 ºC, según el lote. Es un rango cómodo: funde a fuego suave, sin necesidad de calentarla en exceso, y solidifica con rapidez.