¡Producto añadido a favoritos!
Inicia sesión para continuar
Aceite esencial de árbol de té puro y natural 100%, obtenido de las hojas de Melaleuca alternifolia. Es de quimiotipo terpinen-4-ol y tiene un aroma herbáceo, fresco y penetrante, con fondo amaderado. Es una de las materias primas aromáticas más usadas en jabones, champús, cremas y productos de limpieza caseros. Se emplea siempre diluido dentro de la elaboración.
El aceite esencial de árbol de té se obtiene de las hojas de Melaleuca alternifolia, un arbusto australiano de la familia del mirto. Su aroma es herbáceo, fresco y penetrante, con un fondo amaderado y un punto alcanforado muy reconocible: es uno de esos olores que se identifican al primer golpe.
El nuestro es de quimiotipo terpinen-4-ol, que es el perfil de referencia de este aceite. Lo vendemos puro y sin diluir, para que seas tú quien decida la dosis de cada fórmula.
Aceite esencial de árbol de té para que elabores champús y lociones que ayuden a proteger el cabello frente a los piojos.
Si buscas otras notas herbáceas o frescas para tus elaboraciones, en Gran Velada tienes el aceite esencial de cajeput, de la misma familia botánica y aroma muy parecido, y el aceite esencial de menta, más mentolado y directo.
Cuando se habla de las propiedades del aceite de árbol de té se habla sobre todo de su carácter aromático y de lo bien que aguanta en fórmulas que llevan agua o tensioactivos. Estos son sus usos habituales:
Combina bien con las notas cítricas y herbáceas: el aceite esencial de lemongrass le da una salida de limón, y el aceite esencial de lavanda le redondea el fondo.
La regla es simple: nunca puro sobre la piel, siempre integrado en una fórmula.
Consérvalo en su envase original bien cerrado, protegido del calor y de la luz. Los aceites esenciales se oxidan con el aire, la luz y el calor, y un material oxidado pierde frescura aromática.
En el apartado de documentación de esta misma página puedes descargar la ficha técnica, la ficha de datos de seguridad y el certificado de alérgenos.
Clasificación conforme al Reglamento (CE) n.º 1272/2008 (CLP). Palabra de advertencia: Peligro. Pictogramas: GHS02, GHS07, GHS08, GHS09.
Indicaciones de peligro (H):
H226 — Líquidos y vapores inflamables.
H302 — Nocivo en caso de ingestión.
H304 — Puede ser mortal en caso de ingestión y penetración en las vías respiratorias.
H315 — Provoca irritación cutánea.
H317 — Puede provocar una reacción alérgica en la piel.
H319 — Provoca irritación ocular grave.
H411 — Tóxico para los organismos acuáticos, con efectos nocivos duraderos.
Consejos de prudencia (P):
P210 — Mantener alejado del calor, superficies calientes, chispas y llamas abiertas. No fumar.
P280 — Llevar guantes, prendas, gafas y máscara de protección.
P301+P310 — EN CASO DE INGESTIÓN: llamar inmediatamente a un CENTRO DE TOXICOLOGÍA o a un médico.
P302+P352 — EN CASO DE CONTACTO CON LA PIEL: lavar con abundante agua.
P305+P351+P338 — EN CASO DE CONTACTO CON LOS OJOS: enjuagar con agua cuidadosamente durante varios minutos. Quitar las lentes de contacto cuando estén presentes y pueda hacerse con facilidad. Proseguir con el lavado.
P501 — Eliminar el contenido y el recipiente a través de un gestor de residuos autorizado.
Consulta la ficha de datos de seguridad antes de manipular el producto.
Es el perfil de composición del aceite. Una misma planta puede dar aceites distintos según dónde y cómo crezca, y el quimiotipo indica cuál es el componente que manda. En el árbol de té, el terpinen-4-ol es el de referencia y el que le da su carácter aromático.
No. Es un aceite esencial concentrado y siempre se usa diluido dentro de una elaboración. Puede provocar reacciones alérgicas en pieles sensibles, así que conviene probar el producto terminado en una zona pequeña.
No. Es liposoluble: se integra en aceites, mantecas, ceras, alcohol, tensioactivos y bases emulsionadas. Para una fórmula acuosa necesitarás un solubilizante.
Son primos: los dos son Melaleuca. El cajeput es más suave y alcanforado; el árbol de té es más herbáceo y penetrante. En una fórmula se pueden sustituir, pero el resultado huele distinto.
Guardado en su envase bien cerrado, en un sitio fresco y oscuro, aguanta perfectamente. Mal guardado se oxida antes: el índice de peróxidos sube y el aroma pierde frescura.