Elegir los aceites, ver cómo la mezcla se transforma y cortar tus propias pastillas: hacer jabón en casa te permite participar en todo el proceso, desde la fórmula hasta el acabado. Si quieres aprender cómo hacer jabones naturales con aceites, aquí encontrarás una guía para entender qué necesitas y qué ocurre en cada fase.
Trabajaremos con el método de saponificación en frío: aceites y grasas reaccionan con una disolución de sosa y agua para convertirse en jabón. Te explicamos los ingredientes, las proporciones, la preparación del espacio y el paso a paso con fotografías. Al final tienes recetas completas para ponerlo en práctica.

¿Qué vas a aprender?
A preparar jabón en pastilla a partir de aceites, comprender la saponificación y reconocer la traza antes de verter en el molde.
¿Qué necesitas?
Una receta con cantidades calculadas, aceites, sosa, agua, un molde y utensilios de uso exclusivo, además de protección personal.
¿Cuándo estará listo?
La preparación, el desmolde y el curado son fases distintas. Poder sacar la pastilla del molde no significa que ya esté lista para usar.
Mira cómo se transforma el aceite en jabón
En el vídeo verás la elaboración de un jabón de oliva: preparar la disolución de sosa, controlar la temperatura, batir hasta la traza y llenar el molde. Después repasamos cada fase con fotos. Si quieres reproducir esta elaboración, abre la receta de jabón de Castilla con sus cantidades completas.
Qué es un jabón natural de aceites

La base de esta técnica son los aceites o las grasas y un álcali. Al reaccionar se forman las sales que constituyen el jabón y se genera glicerina. Elegir una grasa vegetal no elimina la necesidad de calcular bien la sosa.
Con sosa cáustica —hidróxido sódico o NaOH— se elaboran jabones sólidos como los de esta guía. La potasa —hidróxido potásico o KOH— se utiliza en otras fórmulas de jabones blandos o líquidos; no se sustituye una por otra manteniendo las cantidades.
Si buscas fundir una base ya elaborada, colorearla y verterla en un molde, sigue la guía para hacer jabón de glicerina. Es otra técnica, con su propio proceso. Si todavía estás decidiendo, compara las diferencias entre el jabón de aceite y el de glicerina antes de elegir tu primera elaboración.
Ingredientes para hacer jabones naturales
Para elaborar jabón de aceite necesitas grasas, sosa y agua en proporciones concretas. El colorante, la fragancia y los aditivos sirven para personalizar la receta. Estas referencias te ayudan a reconocer cada material; las cantidades se toman de la fórmula que vayas a seguir, no del tamaño del envase comercial.

Aceite de oliva
Un aceite vegetal clásico de la jabonería, protagonista del jabón de Castilla. Forma parte de la fase grasa que se transforma durante la saponificación.
Ingrediente de la fórmula

Aceite de coco
Otro aceite vegetal utilizado en jabonería. Puede combinarse con oliva y otras grasas en una receta calculada; cambiar su proporción obliga a revisar la cantidad de sosa.
Según la receta elegida

Sosa cáustica para jabones
Es el hidróxido sódico que permite convertir las grasas en jabón sólido. Se presenta en perlas y es corrosivo: requiere protección y un pesado preciso.
Cantidad calculada en gramos

Agua desmineralizada
Se utiliza para preparar la disolución de sosa. Está desmineralizada mediante intercambio iónico, evitando aportar las sales minerales del agua corriente.
Cantidad indicada en la receta

Pigmento para jabón de aceite
El pigmento amarillo limón está disperso y listo para incorporar a la traza. Es específico para jabón de aceite, estable y no migrante; el color de la mezcla influye en el tono final.
Opcional: para dar color

Aceite esencial de lavanda
Una materia prima aromática para perfumar la elaboración. Se incorpora diluida en la fórmula y con la dosis correspondiente al producto y al tipo de jabón.
Opcional: para perfumar
Vídeos para conocer los ingredientes básicos
Sosa: el álcali del jabón en pastilla
Aceites y mantecas
Agua desmineralizada
¿Y la potasa?
Se reserva para recetas formuladas con hidróxido potásico. Este vídeo te ayuda a distinguirla de la sosa utilizada en el jabón sólido.
Antes de empezar: utensilios y protección
Prepara una superficie despejada y una zona bien ventilada. Utiliza guantes, gafas antisalpicaduras, ropa que cubra la piel y la protección respiratoria indicada en la ficha de seguridad. Mantén a niños y mascotas fuera del espacio de elaboración.

Gafas de protección
Protegen los ojos frente a salpicaduras durante la preparación de la disolución y el mezclado.

Guantes resistentes a productos químicos
Protegen las manos al manipular la sosa, la disolución y la masa de jabón recién elaborada.
Ten a mano un termómetro, una batidora de brazo, espátulas y recipientes compatibles con la sosa y resistentes al calor, de uso exclusivo para jabón. Evita el aluminio. Deja el molde preparado antes de mezclar y pesa cada ingrediente por separado, siempre en gramos.
La sosa se añade al agua, nunca el agua sobre la sosa. La disolución desprende mucho calor. No acerques la cara ni inhales los vapores y deja que enfríe en un lugar seguro. Lee la ficha de seguridad del producto antes de manipularlo.
Conoce los materiales para empezar
Cómo calcular las proporciones de sosa y agua

No existe una cantidad de sosa válida para todos los aceites. Cada grasa necesita una cantidad distinta para saponificar y cualquier cambio de aceite o peso modifica el cálculo.
Para empezar, elige una receta completa y conserva sus ingredientes y cantidades. Si quieres formular una mezcla propia, utiliza una calculadora de saponificación de Mendrulandia y comprueba que has seleccionado el álcali y los aceites correctos. Ten en cuenta también la pureza de la sosa indicada por el proveedor al configurar el cálculo.
1. Calcula la sosa de cada grasa
Multiplica el peso de cada aceite por su índice expresado en gramos de NaOH por gramo de grasa y suma los resultados. No mezcles índices expresados para NaOH con los de KOH ni valores en unidades diferentes.
Sosa teórica = suma de (gramos de cada grasa × su índice para NaOH)
2. Aplica el descuento de sosa
El sobreengrasado se plantea en la fórmula para que quede una parte de grasas sin saponificar. En una calculadora se ajusta mediante el descuento de sosa; no consiste en añadir aceite al azar al terminar.
Sosa ajustada = sosa teórica × (1 − descuento / 100)
Este cálculo expresa la cantidad de NaOH puro. Si la pureza del producto es menor del 100 %, su peso se ajusta dividiendo entre esa pureza expresada como fracción.
3. Distingue concentración y cantidad de agua
La concentración expresa qué parte de la disolución formada por sosa y agua corresponde a sosa. No es un porcentaje del peso de los aceites.
Concentración (%) = sosa ÷ (sosa + agua) × 100
Si ya conoces la sosa de la fórmula y la concentración que vas a utilizar:
Agua = sosa × (100 − concentración) ÷ concentración
Por ejemplo, una disolución con 50 g de sosa al 30 % necesita 116,7 g de agua. Este ejemplo explica el cálculo de concentración: la cantidad de sosa de un jabón se obtiene antes, a partir de sus grasas.
Cómo hacer jabones naturales paso a paso
Este es el recorrido de una elaboración en frío. Antes de empezar, escoge una receta con cantidades completas: las fotografías ayudan a reconocer las fases, pero no sustituyen su fórmula.

1. Pesa y prepara el agua
Con la receta elegida a mano, pesa por separado el agua, la sosa y cada aceite. Coloca el agua en un recipiente adecuado, estable y resistente al calor. Mantén los ingredientes identificados para no confundirlos.
La secuencia de estas fotografías muestra el proceso del jabón de oliva. Sus cantidades están en la receta completa de jabón de Castilla.

2. Añade la sosa al agua
Con la protección puesta y en una zona ventilada, incorpora lentamente la sosa sobre el agua. Hazlo con cuidado para evitar salpicaduras.
Respeta este orden: sosa sobre agua. La mezcla se calienta por sí sola; no hace falta calentar el agua para disolver las perlas.

3. Disuelve y deja enfriar
Remueve con un utensilio compatible hasta que la sosa esté disuelta. Reserva el recipiente en un lugar seguro mientras baja la temperatura.
No dejes la disolución sin identificar ni al alcance de otras personas. Controla su temperatura con el termómetro antes de combinarla con los aceites.

4. Reúne los aceites y las mantecas
Pasa al recipiente de elaboración los aceites ya pesados. Si la receta incluye grasas sólidas, fúndelas con calor suave y mezcla la fase grasa de forma homogénea.
Respeta las grasas de la receta. Sustituir oliva por coco, por ejemplo, cambia la fórmula y requiere volver a calcularla.

5. Comprueba la temperatura
Mide la temperatura de los aceites y de la disolución de sosa antes de mezclarlos. Trabaja con las temperaturas que indique la receta, evitando unirlos recién calentados.
En la elaboración de oliva del vídeo se trabaja alrededor de 45 °C. Ese dato corresponde a esta elaboración; otras fórmulas pueden necesitar condiciones diferentes.

6. Incorpora la disolución a los aceites
Cuando ambos componentes estén en las condiciones de trabajo de la receta, vierte con cuidado la disolución de sosa sobre la fase grasa, removiendo suavemente.
Mantén las gafas y los guantes. Utiliza un recipiente con espacio suficiente para mezclar sin que la masa llegue al borde.

7. Bate hasta que la mezcla espese
Introduce el cabezal de la batidora y mantenlo sumergido para no salpicar ni incorporar aire innecesariamente. Alterna batidos cortos con removido manual.
La mezcla se vuelve uniforme y va ganando consistencia. Detén el batido para observarla en vez de seguir batiendo cuando ya esté espesa.

8. Reconoce la traza y personaliza
Al dejar caer un poco de mezcla sobre la superficie, queda un dibujo breve antes de integrarse: es la referencia visual de la traza que se muestra en esta elaboración.
Incorpora el aroma, el colorante o los ingredientes reservados para esta fase tal como indique la receta. No hay una dosis universal para todas las esencias: algunas también aceleran el espesado.

9. Vierte en el molde
Pasa la mezcla al molde que has dejado preparado y reparte la masa. Si has elegido una barra, coloca el molde sobre una base estable antes de llenarlo.
Trabaja con continuidad: a medida que avanza la traza, la mezcla se vuelve más difícil de verter. La espátula te ayuda a aprovechar el jabón del recipiente.

10. Deja reposar, desmolda y cura
Alisa la superficie y deja reposar el jabón según su receta. El tiempo para desmoldar depende de la fórmula: en el jabón de oliva del vídeo se indica una espera aproximada de 72 horas.
Desmolda y corta cuando tenga consistencia, utilizando guantes. Después deja las pastillas curar en un lugar seco y ventilado, protegidas del sol directo. En jabones elaborados en frío, el curado dura varias semanas: el desmolde no marca el momento de uso.
Del molde a tu jabonera: el curado

Después de cortar las pastillas llega una fase menos vistosa, pero importante: el curado. El jabón pierde parte del agua y evoluciona su consistencia. Por eso no se utiliza inmediatamente después de desmoldarlo.
Como orientación inicial, el proceso de jabón en frío de esta guía contempla unas cuatro semanas antes del uso; respeta el tiempo específico de la receta elegida y las condiciones de secado. Las pastillas necesitan espacio entre sí para que circule el aire.
Etiqueta la elaboración con la fórmula y la fecha. Si detectas separación, bolsas de líquido o dudas sobre el pesado, no des por correcto el lote solo porque haya pasado ese tiempo: revisa su elaboración antes de utilizarlo.
Qué molde utilizar para jabón en barra

Un molde en barra permite elaborar una pieza grande y cortarla después en pastillas. El modelo Nature es de silicona reforzada, flexible y antiadherente, y su capacidad comercial es de 1 kg.
La cantidad de mezcla que prepares debe ajustarse a su capacidad. No todos los jabones tienen la misma densidad ni todos los moldes admiten el mismo lote.
Cómo personalizar el color, el aroma y la textura
Una vez que entiendas el proceso, puedes explorar recetas con diferentes acabados. Los pigmentos para jabón de aceite permiten colorear la traza; las esencias aromáticas y los aceites esenciales aportan perfume. Se eligen y dosifican de acuerdo con la fórmula y con la información del producto.
Mira cómo se incorporan color y aroma
Colorantes para jabón de aceite
Este vídeo presenta los colorantes utilizados en esta técnica y su incorporación a la mezcla.
Esencias aromáticas y aceites esenciales
Descubre las dos familias de materias primas aromáticas y qué debes tener en cuenta al perfumar el jabón.
Cinco aromas para explorar, además de la lavanda

Esencia aromática de canela
Una fragancia intensa, dulce y especiada, de carácter cálido. Evoca la canela en rama y aporta un perfume marcado a la elaboración.

Aceite esencial de árbol de té
De aroma herbáceo, fresco y penetrante, con un fondo amaderado. Se incorpora diluido dentro de la fórmula; no se aplica directamente sobre la piel.

Esencia aromática de muguet o flores blancas
Un perfume floral suave, con notas de flores blancas y matices empolvados. Es una opción para quienes buscan una sensación olfativa de limpieza.

Aceite esencial de lemongrass
Obtenido de Cymbopogon citratus, se utiliza como materia prima aromática en cosmética. Su carácter de hierba limón permite explorar un acabado olfativo fresco.

Esencia aromática musk
Dulce y empolvada, con un corazón almizclado y matices amaderados. Aporta una dirección más cálida que las opciones florales o cítricas.
Arcillas, antioxidantes y otros aditivos
Las arcillas, las partículas exfoliantes y otros ingredientes amplían las posibilidades de la receta, pero también pueden cambiar la textura y el comportamiento de la mezcla. Empieza con una elaboración que ya los incluya en cantidades definidas.
Un antioxidante, como la vitamina E, ayuda frente a la oxidación de las grasas: no cumple la misma función que un conservante antimicrobiano. Evita incorporar frutas, infusiones o ingredientes frescos sin una fórmula adecuada para ellos.
Recetas de jabones naturales para ponerlo en práctica
Elige una receta completa y sigue su fórmula de principio a fin. Estas cinco propuestas te permiten avanzar desde un jabón de oliva hasta combinaciones con mantecas, arcillas y aromas.

Empieza por el jabón de oliva
El jabón de Castilla del vídeo inicial es una forma de conocer esta técnica con una grasa protagonista. Su tutorial reúne el listado de ingredientes y la elaboración completa para reproducirlo.
Jabón de arcilla bentonita
Una receta para trabajar con arcilla y observar cómo se integra en el jabón de aceite. Sigue sus ingredientes, cantidades y fases de incorporación.
Jabón de avellanas y karité
Combina un aceite y una manteca dentro de una fórmula concreta. Te permite seguir la preparación de ambas grasas sin improvisar sustituciones.
Jabón con arcilla rosa
Otra elaboración con arcilla para explorar un acabado diferente. El vídeo acompaña la receta escrita y te ayuda a reconocer su proceso.
Jabón de menta y limón
Una propuesta para avanzar hacia un jabón con aroma y presentación propios. Reúne los ingredientes de esa receta antes de empezar a mezclar.
Continúa aprendiendo en nuestro curso de jabones
En este vídeo te presentamos el contenido de Hacer Jabones, nuestro blog especializado, donde puedes encontrar más técnicas y recetas.
Preguntas frecuentes sobre los jabones naturales
¿Se puede hacer jabón de aceite sin sosa?
Para transformar los aceites en este tipo de jabón se necesita un álcali. Si prefieres no manipular sosa durante la elaboración, puedes utilizar una base de jabón de glicerina ya preparada y seguir su técnica de fundido y vertido.
¿Puedo cambiar un aceite por otro?
No manteniendo las mismas cantidades de sosa y agua sin revisar la fórmula. Cada grasa tiene un índice de saponificación distinto y también influye en las características del jabón.
¿Sirve cualquier colorante cosmético?
Elige uno indicado para jabón de aceite y para el proceso que vayas a realizar. Que un colorante sirva para glicerina, cremas o velas no garantiza que se comporte igual durante la saponificación.
¿Cuándo añado la esencia?
En la fase que indique tu receta, habitualmente al alcanzar la traza. Respeta la dosis del producto y trabaja con continuidad: algunas fragancias aceleran el espesado de la mezcla.
¿Desmoldar significa que ya puedo usarlo?
No. El desmolde se hace cuando el jabón tiene consistencia para salir del molde. Después necesita el periodo de curado de su fórmula, que en los jabones en frío dura varias semanas.
¿El jabón natural tiene pH neutro?
El jabón obtenido por saponificación es alcalino. La palabra natural no significa pH neutro ni garantiza que una fórmula sea adecuada para todas las pieles.
¿Puedo utilizar aceite usado?
Es otra elaboración, con preparación del aceite y una finalidad que debes tener claras. Si quieres aprovechar aceite de cocina para jabón de limpieza, consulta la guía de jabón con aceite usado. No lo sustituyas sin más en una receta cosmética.
¿Por dónde sigo si todavía estoy empezando?
Escoge una única receta, reúne sus ingredientes y revisa el vídeo completo antes de preparar la disolución de sosa. El manual gratuito de jabones te permite repasar materiales y técnicas mientras aprendes.




























