Si el verano te deja la piel llena de ronchas y prefieres una alternativa natural y hecha por ti para cuidarla después de las picaduras, esta receta te va a encantar. Hoy preparamos un ungüento calmante para picaduras casero: un bálsamo rico y protector, elaborado con aceites e ingredientes vegetales, que cuida y reconforta la piel de la zona con un aroma fresco muy agradable.
Es una elaboración sencilla, apta para principiantes, con la que consigues un formato en bálsamo fácil de aplicar y de llevar contigo en los meses de más aire libre. Como cualquier receta cosmética casera, la idea es cuidar la piel, no sustituir a los productos de farmacia: al final te contamos los matices para usarlo con cabeza. Vamos con el paso a paso.

Por qué hacer tu propio ungüento natural para después de las picaduras
Hacerlo tú tiene un punto muy satisfactorio: eliges ingredientes naturales y de grado cosmético, sabes exactamente qué te pones en la piel y te llevas un bálsamo versátil de aroma fresco herbal. La base de aceite de caléndula, manteca de karité y cera de abeja da una textura de ungüento suave que se funde al contacto con la piel y forma una película que la cuida y la reconforta. Es, además, una alternativa a las cremas comerciales para quien disfruta de la cosmética natural y quiere tener su propio bálsamo hecho en casa para el verano.
Dudas antes de empezar
Antes de ponerte, tres cosas que conviene tener claras. La primera: esto es cosmética de cuidado, un bálsamo de aroma agradable para la piel, no un medicamento (más abajo, en la nota de seguridad, lo detallamos). La segunda: trabajaremos al baño María y a fuego suave, porque las mantecas y ceras se funden a temperatura baja y no conviene «cocerlas». Y la tercera: los aceites esenciales se añaden al final, con la mezcla ya templada, para que conserven todas sus propiedades aromáticas. Con eso en mente, el resultado sale a la primera.

Materiales que necesitas para hacer Unguento para picaduras casero:
Además de los ingredientes, para elaborar tu ungüento solo necesitas un utensilio básico: un cazo para baño María, con el que fundirás la fase grasa a fuego suave. A partir de ahí, lo que hace falta es el envase donde presentar el bálsamo y unos detalles para decorarlo. La buena noticia es que tienes todo disponible en Gran Velada, así que puedes conseguir la receta completa —ingredientes, utensilio y materiales— en un solo sitio y ponerte a hacerla sin buscar nada por tu cuenta. Esto es lo que vas a usar:
Ingredientes y materiales para el ungüento calmante casero
Rinde unos 185 g · se envasa con margen en un frasco de 200 ml · lo tienes todo en Gran Velada











Este verano, tu ungüento para las picaduras lo haces tú
Cuando llegan las picaduras del verano, viene bien tener a mano un ungüento natural para cuidar la piel de toda la familia. En Gran Velada tienes todos los ingredientes —aceite de caléndula, manteca de karité, cera de abeja y las esencias— para prepararlo tú en casa cuando quieras.
Conseguir todos los ingredientesReceta del ungüento para picaduras casero paso a paso:
No necesitas ninguna experiencia previa ni conocimientos de cosmética para preparar este ungüento: si sabes fundir al baño María, sabes hacerlo. Es una de esas recetas agradecidas que salen bien a la primera, con muy pocos pasos y sin complicaciones.
Solo tienes que fundir, mezclar, aromatizar y envasar. Sigue el paso a paso y en unos minutos tendrás tu propio ungüento para las picaduras listo para toda la familia.
Cómo hacer el ungüento para picaduras paso a paso

La cera de abeja
Preparamos la cera de abeja amarilla en perlas, que dará al ungüento su textura de bálsamo y su tono dorado natural.

Añade la cera al cazo
Echamos los 25 g de cera de abeja en perlas en el vaso del cazo para baño María.

El aceite de caléndula
Cogemos el aceite de caléndula, el ingrediente que nutre y reconforta la piel.

Incorpora la caléndula
Añadimos los 120 g de aceite de caléndula sobre la cera de abeja.

La manteca de karité
Preparamos la manteca de karité refinada, que aporta cremosidad sin olor propio.

Añade el karité
Incorporamos los 38 g de manteca de karité al vaso, junto al aceite y la cera.

Funde al baño María
Calentamos al baño María a fuego suave: las perlas de cera empiezan a fundirse.

Integra las mantecas
Removemos de vez en cuando mientras la manteca y la cera se integran en el aceite.

Retira del fuego
Cuando la mezcla queda totalmente fundida y transparente, retiramos del fuego para que temple.

Aceite esencial de lavanda
Ya templada (unos 40-45 °C), añadimos las 20 gotas de aceite esencial de lavanda.

Aceite esencial de árbol de té
Sumamos las 15 gotas de aceite esencial de árbol de té.

La vitamina E
Incorporamos los 2 g de vitamina E acetato, que ayuda a conservar la fórmula.

Remueve la mezcla
Removemos bien para integrar la vitamina E y los aceites esenciales de forma homogénea.

Envasa en el frasco
Vertemos la preparación aún líquida en el frasco de 200 ml de cristal mielero.

Deja enfriar
Terminamos de llenar el frasco y lo dejamos enfriar hasta que el ungüento solidifique por completo.

Etiqueta y decora
Escribimos «Ungüento para picaduras» en la etiqueta de cartón y la atamos al frasco con la cuerda de cáñamo.
Qué aporta cada ingrediente:
El aceite de caléndula es un oleato muy valorado en cosmética natural por su suavidad: aporta la base nutritiva del bálsamo y una sensación reconfortante en la piel. La manteca de karité refinada suma cremosidad y una nutrición rica en vitaminas (A, D, E y F); al estar refinada, apenas tiene olor, así que respeta el aroma de las esencias. La cera de abeja amarilla es el agente de consistencia natural: da la textura de ungüento y forma sobre la piel una película que la protege del exterior. La vitamina E acetato es el antioxidante que mantiene la fórmula estable y evita que los aceites se enrancien con los meses. El aceite esencial de lavanda aporta su aroma floral, uno de los más apreciados en aromaterapia por su carácter relajante. Y el aceite esencial de árbol de té añade una nota fresca herbal, muy tradicional en el cuidado natural de la piel.
Cómo utilizar tu ungüento para picaduras
Ten tu bálsamo siempre a mano en verano y úsalo cuando lo necesites. Es muy sencillo:

Coge un poco de producto
Una vez sólido, coge una pequeña cantidad de ungüento con una espátula o con la yema del dedo limpia.

Aplícalo sobre la piel
Extiéndelo sobre la piel sana de la zona con un suave masaje, cuando sientas molestias. Puedes repetir a lo largo del día.
Úsalo solo sobre piel sana y haz una prueba de tolerancia antes del primer uso. No es un medicamento; ante una reacción o una picadura infectada, acude a la farmacia o al médico.
Cómo y cuándo aplicarlo
Aplica una pequeña cantidad sobre la piel ya limpia de la zona, cuando sientas molestias, y extiéndelo con un suave masaje hasta que se funda. Puedes repetir a lo largo del día si lo necesitas. Por su formato sólido y su frasco con tapa de rosca, es cómodo de llevar en el bolso o la maleta para el verano. Recuerda usarlo solo sobre piel sana (no sobre heridas abiertas ni piel rascada hasta hacerse daño) y haz antes la prueba de tolerancia que explicamos al final.

Cómo conservar tu ungüento casero
Guárdalo con el frasco bien cerrado, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz directa. Gracias a la vitamina E y a que es una fórmula anhidra (sin agua), se conserva bien durante meses. Si en algún momento notas un cambio de olor, de color o de textura, no lo uses. En verano, si hace mucho calor, es normal que el bálsamo se ablande; recuperará su firmeza al enfriarse.
Errores frecuentes al hacer un ungüento en casa
El más común es añadir los aceites esenciales con la mezcla demasiado caliente: pierden aroma y propiedades, así que espera a que esté templada (40-45 °C). Otro es pasarse de calor al fundir la cera: a fuego fuerte se degrada; el baño María suave es tu aliado. Si el bálsamo te queda demasiado duro, la próxima vez baja un poco la cera; si te queda demasiado blando, súbela ligeramente. Y no olvides etiquetar el frasco con la fecha: sabrás siempre cuánto lleva hecho.
Variantes de la receta
Puedes ajustar el aroma dentro de una familia herbal suave: por ejemplo, sustituir parte del árbol de té por lavanda si buscas un olor más floral, o probar una nota fresca con menta en proporción prudente. Si quieres un bálsamo aún más nutritivo, puedes trabajar la base de mantecas; y si prefieres un formato más blando tipo «manteca batida», reduce la cera. Mantén siempre proporciones prudentes de aceites esenciales.

Preguntas frecuentes sobre el ungüento para picaduras casero
- ¿El ungüento calma de verdad las picaduras? Es un bálsamo cosmético de cuidado de la piel: aporta una sensación de alivio y frescor y ayuda a reconfortar la zona, con ingredientes naturales muy apreciados en cosmética. No es un medicamento y no trata ni cura las picaduras; para eso, consulta en la farmacia.
- ¿Se puede usar en niños? Al llevar aceites esenciales (lavanda y árbol de té), es más prudente reservarlo para adultos y consultar antes de usarlo en niños pequeños o durante el embarazo. Haz siempre una prueba de tolerancia previa.
- ¿Cuánto dura el ungüento una vez hecho? Al ser una fórmula sin agua y con vitamina E, se conserva bien varios meses si lo guardas cerrado, fresco y sin luz directa. Deséchalo si cambia de olor, color o textura.
- ¿Por qué se añaden los aceites esenciales al final? Porque son sensibles al calor. Incorporándolos con la mezcla ya templada (40-45 °C) conservan su aroma y sus propiedades.
- ¿Puedo cambiar los aceites esenciales por otros? Sí, puedes ajustar la combinación dentro de la misma familia aromática (por ejemplo lavanda, menta o eucalipto), siempre en proporciones prudentes y evitando aceites que no toleres.
- ¿Sirve también para prevenir las picaduras? No: este bálsamo es para cuidar la piel después. Para intentar mantener a raya a los mosquitos, mejor un spray antimosquitos o una vela de citronela (te enlazamos nuestras recetas más abajo).
Antes de aplicarlo en la piel
Esta receta es un bálsamo cosmético natural pensado para el cuidado de la piel y de aroma agradable. No es un medicamento: no trata, cura ni previene las picaduras, y no sustituye a los productos sanitarios ni al consejo de un profesional. Si una picadura se inflama mucho, se infecta, aparece una reacción alérgica o los síntomas no mejoran, acude a la farmacia o al médico.
Antes del primer uso, haz una prueba de tolerancia aplicando una pequeña cantidad en el antebrazo y esperando 24-48 horas. Úsalo solo sobre piel sana (no sobre heridas abiertas ni piel dañada por el rascado), evita el contacto con los ojos y las mucosas, y evita su uso en niños pequeños y durante el embarazo o la lactancia salvo indicación profesional, por llevar aceites esenciales.

Reúne todos los materiales y prepara tu ungüento
Añade de una sola vez todos los ingredientes y materiales al carrito y ponte manos a la obra. En unos minutos tendrás tu ungüento para las picaduras listo para cuidar la piel de toda la familia este verano.
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