Cómo hacer crema desde cero: guía sencilla para principiantes

Si alguna vez has pensado en hacer tu propia crema casera pero te has dicho “esto no es para mí” o “seguro que es demasiado complicado”, no eres una excepción. La mayoría de las personas que llegan a la cosmética casera lo hacen con curiosidad… y también con muchas dudas.

Miedo a equivocarse, a no entender los ingredientes, a necesitar material especial o a que la crema no salga bien. Todo eso es completamente normal, sobre todo si nunca antes has hecho un cosmético en casa.

Por eso, antes de hablar de recetas o de ingredientes concretos, lo más importante es entender una cosa: hacer una crema desde cero no significa hacerlo difícil. Significa comprender el proceso, ir paso a paso y elegir la forma de empezar que mejor encaje contigo.

En este artículo vas a descubrir cómo se hace una crema desde cero, explicado de manera sencilla y pensada para principiantes. Verás que no existe una única forma de empezar y que puedes avanzar con tranquilidad, sin prisas y sin miedo, entendiendo primero el “por qué” antes de pasar al “cómo”.

Mujer aplicando crema corporal casera sobre el hombro, textura cremosa visible en la piel, cuidado e hidratación natural.

Por qué hacer tu propia crema casera

Hacer tu propia crema no es solo una cuestión de curiosidad o de querer probar algo nuevo. Para muchas personas, es una forma de tomar el control de lo que se aplican cada día en la piel.

Cuando haces una crema casera:

  • Sabes exactamente qué ingredientes contiene. No hay listas interminables ni componentes que no entiendes. Tú decides qué entra en la fórmula y por qué.
  • Puedes adaptarla a tu piel y a tus necesidades reales. No todas las pieles son iguales, y hacer tu propia crema te permite ajustar texturas, ingredientes y propiedades según lo que tú necesitas.
  • Evitas ingredientes innecesarios. Muchas personas buscan fórmulas más sencillas, sin añadidos que no aportan nada a su piel.
  • Aprendes cómo funciona un cosmético. Entender el proceso da mucha tranquilidad. Ya no dependes solo de lo que pone en la etiqueta, sino que sabes cómo se construye una crema desde dentro.

Además, hay un aspecto muy práctico que también es importante: el económico.

Por ejemplo, con un kilo de crema base, cuyo precio es similar al de una crema comercial de gama media, puedes elaborar alrededor de 20 cremas de 50 ml. Esto permite preparar varias cremas para ti y para otros miembros de la familia, adaptándolas a cada piel, con un coste por unidad mucho más bajo.

Y a todo esto se suma algo muy valioso: la satisfacción personal. Crear un producto con tus propias manos, aunque sea sencillo, genera confianza y te anima a seguir aprendiendo poco a poco.

Lo más importante es entender que no necesitas hacerlo perfecto desde el primer día. La cosmética casera es un aprendizaje progresivo, pensado para disfrutarlo sin presión.

Tarro de crema casera con textura cremosa, representación de la unión de agua y aceite en una emulsión cosmética.

Qué significa realmente “hacer una crema desde cero”

Cuando se habla de hacer una crema desde cero, muchas personas imaginan algo complicado, casi como si hiciera falta tener conocimientos de química o un laboratorio en casa. Pero la realidad es mucho más sencilla.

Hacer una crema desde cero no significa hacer algo técnico o inaccesible. Significa entender cómo se construye una crema, en lugar de comprarla ya hecha y usarla sin saber qué hay detrás.

En esencia, cualquier crema, sea casera o comercial, se basa siempre en la misma idea: unir agua y aceite de forma estable para que puedan aplicarse sobre la piel con una textura agradable. A partir de ahí, se añaden ingredientes que aportan propiedades, textura y conservación.

Por eso, cuando hablamos de hacer una crema desde cero, hablamos de formular tu propio cosmético, eligiendo qué tipo de crema quieres, qué ingredientes usar y cómo adaptarla a tu piel y a tus necesidades.

Y aquí es importante aclarar algo desde el principio: no existe una única forma correcta de hacer una crema desde cero.

En la cosmética casera hay dos caminos perfectamente válidos para empezar, y ambos te permiten crear una crema personalizada y segura. La diferencia no está en hacerlo bien o mal, sino en el punto desde el que empiezas y el nivel de control que quieres tener desde el principio.

Las dos formas de hacer una crema casera

Una vez entendido qué significa realmente hacer una crema desde cero, llega el momento de conocer las dos formas principales de hacerlo en cosmética casera.

Ambas son correctas. Ambas te permiten crear una crema adaptada a tu piel. Y ambas son un buen punto de partida, dependiendo de cómo te sientas y de lo que busques en este momento.

Opción 1: hacer una crema desde cero (formulación clásica)

Esta es la forma más tradicional de hacer una crema casera. Consiste en crear la crema paso a paso, uniendo los distintos tipos de ingredientes que la componen.

De forma muy sencilla, en este método trabajas con:

  • una fase acuosa (agua, hidrolatos, aloe vera)
  • una fase oleosa (aceites y mantecas)
  • un emulsionante, que permite que el agua y el aceite se unan
  • principios activos, que aportan propiedades concretas a la crema
  • esencias aromáticas o aceites esenciales, si quieres aportar aroma o propiedades específicas
  • y un conservante, imprescindible para que la crema se mantenga en buen estado

Es importante saber que el uso de aroma es totalmente opcional. Puedes hacer una crema perfectamente eficaz sin perfume ni aceites esenciales, algo especialmente recomendable si tienes la piel sensible o si estás empezando.

Este camino es ideal si te gusta entender cómo funcionan las cosas, quieres aprender desde la base y no te importa dedicar un poco más de tiempo al proceso.

No es difícil, pero sí requiere seguir los pasos con orden, prestar atención a la higiene, respetar las cantidades y saber en qué momento añadir cada ingrediente. A cambio, obtienes un conocimiento muy valioso sobre cómo se formula una crema desde dentro y cómo se pueden ajustar sus propiedades con precisión.

Elaboración de crema desde cero mezclando fase acuosa y fase oleosa con emulsionante, formulación cosmética paso a paso.

Opción 2: hacer una crema a partir de una base cosmética

Esta opción es mucho más sencilla para empezar y está pensada precisamente para quienes quieren iniciarse en la cosmética casera con tranquilidad.

Una crema base es una crema ya elaborada y emulsionada, con su conservante incluido, que está preparada para que tú puedas personalizarla. Es decir, la estructura de la crema ya está hecha, y tu papel consiste en adaptarla a tus gustos o necesidades.

Con una crema base puedes:

  • añadir principios activos
  • incorporar aceites vegetales
  • sumar esencias aromáticas o aceites esenciales, si deseas perfumarla
  • ajustar la crema a tu piel, sin necesidad de calentar ni emulsionar

Al igual que en la formulación desde cero, el aroma no es obligatorio. Puedes decidir no añadir ningún perfume o usarlo en dosis muy suaves, según tu gusto o tu tipo de piel.

Este método permite trabajar en frío, de forma sencilla y segura, lo que resulta ideal si nunca antes has hecho un cosmético.

Además, las cremas base suelen estar disponibles en distintos tamaños, por ejemplo envases de 250 ml o de 1.000 ml, lo que te permite elegir la cantidad según si quieres probar por primera vez o preparar varias cremas para ti y para otros miembros de la familia.

Muchas personas comienzan formulando cremas a partir de bases cosméticas y, cuando se sienten más seguras, dan el salto a la formulación desde cero. Ambas opciones forman parte del mismo aprendizaje.

Personalización de crema base cosmética añadiendo principios activos en frío, forma sencilla de hacer crema casera.

Qué son los principios activos y los aceites esenciales en una crema

Los principios activos y los aceites esenciales son ingredientes que se añaden a una crema para aportar propiedades concretas a la piel o aroma. No forman parte de la estructura básica de la crema, sino que se incorporan en pequeñas cantidades para personalizarla según las necesidades de cada piel.

Es importante saber que no se pueden añadir “a ojo”. Cada principio activo y cada aceite esencial tiene una cantidad mínima y una cantidad máxima recomendada, que es fundamental respetar para que la crema sea eficaz y segura.

Por eso, antes de utilizarlos, es imprescindible conocer en qué porcentaje se usan y en qué fase se añaden. En Gran Velada encontrarás esta información claramente explicada en la ficha de cada producto, donde se detallan las dosis recomendadas y las indicaciones de uso para trabajar con tranquilidad y seguridad.

¿Qué opción es mejor para empezar si nunca has hecho una crema?

Esta es, probablemente, la pregunta más habitual cuando alguien se acerca por primera vez a la cosmética casera. Y la respuesta es mucho más sencilla de lo que parece.

No hay una opción mejor que otra en términos absolutos.

La mejor opción para empezar es la que te haga sentir más cómoda y segura.

Si te apetece aprender desde la base, entender cómo se construye una crema y no te importa dedicar un poco más de tiempo al proceso, la formulación desde cero es una muy buena elección.

Si, en cambio, te da respeto la parte más técnica o prefieres empezar de una forma más sencilla, trabajar con una crema base es una opción excelente. Te permite personalizar tu propia crema, experimentar con principios activos o aromas y ganar confianza poco a poco, sin complicaciones.

Muchas personas empiezan con cremas base y, cuando se sienten más seguras, pasan a formular desde cero. Otras combinan ambas opciones según el tipo de crema que quieran hacer. No hay un camino único, y todos son válidos.

Lo importante no es cómo empiezas, sino empezar con tranquilidad, entendiendo lo que haces y disfrutando del proceso.

Ingredientes y utensilios básicos para hacer una crema casera: fase acuosa, fase oleosa y material de formulación

Qué necesitas para hacer una crema casera (sin entrar aún en recetas)

Antes de ponerse manos a la obra, es normal preguntarse qué hace falta exactamente para hacer una crema en casa. La buena noticia es que, tanto si formulas desde cero como si usas una crema base, los elementos básicos son siempre los mismos.

De forma general, para hacer una crema casera necesitas:

Ingredientes básicos

  • Ingredientes acuosos, como agua destilada, hidrolatos o aloe vera
  • Ingredientes oleosos, como aceites vegetales y mantecas
  • Un sistema que dé estabilidad a la crema, ya sea un emulsionante o una crema base
  • Principios activos, si quieres aportar propiedades específicas a la piel
  • Esencias aromáticas o aceites esenciales, solo si deseas añadir aroma
  • Un conservante, imprescindible para que la crema se mantenga en buen estado

Utensilios básicos

No necesitas maquinaria especial. Para empezar basta con una báscula precisa, recipientes resistentes, utensilios limpios para mezclar y un envase adecuado para conservar la crema.

Higiene y orden

La higiene es una parte fundamental de la cosmética casera. Desinfectar utensilios, envases y superficie de trabajo ayuda a que la crema sea segura y se conserve mejor.

Errores habituales cuando empiezas a hacer cremas caseras

Cuando alguien se inicia en la cosmética casera es normal cometer pequeños errores. No forman parte de un fracaso, sino del propio aprendizaje.

  • Querer hacerlo todo perfecto desde el primer día
  • Añadir demasiados ingredientes
  • No respetar las cantidades recomendadas
  • Descuidar la higiene
  • Pensar que algo ha salido mal demasiado pronto

Si algo no sale como esperabas, no significa que no sea para ti. Significa simplemente que estás aprendiendo.

Cómo seguir aprendiendo y practicando cosmética casera

Si después de leer este artículo te has dado cuenta de que hacer cremas caseras es más accesible de lo que pensabas, el siguiente paso es seguir aprendiendo con una buena base y con apoyo.

En Gran Velada tienes varios recursos pensados para acompañarte.Puedes descargar gratuitamente el manual Aprende a hacer cosmética, pensado para principiantes, con explicaciones claras, conceptos bien ordenados y ejemplos prácticos para empezar con seguridad.

Además, si quieres ver recetas reales y practicar, tienes a tu disposición el blog https://www.hacercremas.es, un proyecto de Gran Velada especializado en cosmética casera, donde encontrarás más de 400 recetas de cremas, sérums, lociones y otros cosméticos DIY.

Dentro del propio blog de Gran Velada también puedes acceder a la sección Cómo hacer cremas DIY, con contenidos prácticos y recetas paso a paso: https://granvelada.com/blog/hacer-cremas-diy/

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Por último, es importante que sepas que en Gran Velada somos una tienda online de Zaragoza especialistas en la venta de materiales para cosmética casera. Llevamos más de 20 años dedicándonos a este sector y apostando por la formación gratuita, ayudando a miles de personas que hoy elaboran su propia cosmética en casa.

Si en algún momento tienes dudas, necesitas orientación o no sabes qué material elegir, nuestro equipo te asesora encantado.

Correo electrónico: soporte@granvelada.com
Teléfono: 976 867474 con el 0034 si llamas fuera de España..

Aprender cosmética casera es un camino que se recorre mejor acompañado, con información clara y con profesionales que te ayuden a avanzar con seguridad.

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